jueves, 10 de octubre de 2019

SOBRE LA SOLEDAD


Estar en soledad es incómodo, hace que la gente no sepa llevarla y busque relacionarse continuamente



La soledad no es un problema, es una consecuencia de una evolución.

Actualmente hay una necesidad imperiosa por estar conectados.

Estar en soledad o solo es tremendamente incómodo, esa incomodidad hace que la gente no sepa llevarla y busque continuamente esa interacción social, pero esa incomodidad es la que te hace ser fuerte porque con quién tienes que estar toda tu vida es contigo mismo.

Cuando uno es capaz de soportar esa tremenda soledad se convierte en un ser tan fuerte que comprendes, sientes y experimentas que no podemos estar solos. Es posible sentirse solo pero imposible estarlo.

Hay que aprender de la soledad, si te sientes sola/o y piensas que estas solo/a te vas a sentir fatal. Las emociones que sentimos nos están hablando de nosotros mismos.

El miedo a la soledad tiene un sentido biológico. La exclusión social es uno de los mayores miedos del ser humano. Es un miedo muy adaptativo.

¿Por qué tenemos miedo a la soledad? Porque es algo evolutivo, nosotros solos no vamos a ninguna parte. Vivir en sociedad está asociado a la seguridad, a la sanidad, la vivienda…Si yo tengo un problema voy a sentirme protegido por la sociedad.

El sentimiento de estar solo aumenta en un ser humano del 26% al 30% el riesgo de muerte.

El sentirse útil ayuda al sentimiento de soledad. Hoy en día el sentimiento de soledad es más grave que la obesidad, el tabaquismo y otras drogas. Lo que ayuda a tener una vejez o senectud saludable es tener relaciones de calidad, no muchas sino de calidad.

La soledad da miedo porque con ella caen todas las máscaras según Francesc Torralba. Vivimos muy pendientes de los demás, de cara a la galería, buscamos reconocimiento y no nos damos el momento de aquietarnos para descubrir los beneficios de estar solo.

Somos la especie más social que existe; en la película “El Náufrago” al final tiene que hablar con alguien y habla con una pelota.

Es importante pasar de la dependencia vertical a la dependencia horizontal. La dependencia vertical es necesaria cuando somos niños porque necesitamos a alguien que nos ayude a crecer, somos la especie que más tiempo y energía dedica a sacar adelante a sus criaturas. Cuando esto se desajusta nos encontramos con “niños” de más de 35 años dependientes de los padres. Otra dependencia vertical, hijos e hijas que se sienten obligados a cuidar a sus padres. Vivimos en una sociedad desajustada. Cuando en una pareja uno de los dos miembros sugiere al otro que deje de trabajar para dedicarse a los hijos es otra forma de dependencia vertical.

La interdependencia (Mahtama Ghandi) es el ideal de la persona como autosuficiente. Tú tienes tu potencial, yo el mío decidimos vivir juntos compartimos y crecemos. Yo doy, tú me das, tú me das, yo te doy, que no tenga que depender ninguno del otro.
Las personas que más miedo tienen a la soledad son las que tienen la dependencia vertical, sin embargo, los que tienen interdependencia o dependencia horizontal son personas que saben que pueden estar con más personas si se quedan solas.

No tenemos la capacidad emocional de gestionar que hay un momento en el que hay que cortar la dependencia vertical con los hijos y los hijos con los padres. Eso no significa dejar de cuidarlos pero es importante que las personas se den cuenta de cuando son un “trasto”, “una molestia” porque los hijos empiezan con el “ahora te ocupas tú”, “ahora tú…” Creemos que tenemos que cuidar a nuestros padres pero tenemos un concepto equivocado de cómo tenemos que cuidarlos. Ellos lo que quieren es hacer cosas con gente de su edad.

Hay que revisar si tenemos relaciones de interdependencia o dependencia. Creemos que necesitamos al otro para estar bien, proyectamos en el otro que nos tiene que cuidar y nos tiene que hacer felices; eso es “joderle la vida al otro”. Cuando alguien te diga “no puedo vivir sin ti” sal corriendo. Te han metido una responsabilidad tremenda, vas a tener que estar pendiente de su felicidad porque te ha dado esa responsabilidad tienes que estar agradecido/a.

Nadie puede estar bien con nadie si no sabe estar bien consigo mismo porque proyectamos en el otro unas necesidades y haremos cosas para que otro haga cosas que queremos que haga. Tú no puedes acompañar a nadie si tú no tienes tu vida arreglada. Si uno quiere estar bien en una relación primero tiene que estar bien consigo mismo.

Parece que cuando estamos con alguien tenemos que hablar, la mejor compañía es estar con alguien dos horas y sin hablar, para las mujeres es un pelín más difícil pero es una prueba que merece la pena hacer; deberíamos hablar cuando realmente tuviésemos algo que decir porque cuando le damos a la “sin hueso” vamos a decir muchas tonterías. Es importante llegar a estar cómodos sin decir nada, esa es la auténtica comunicación, dos personas están juntas y no tienen que decirse nada. Estar en resonancia es tener un pensamiento y el otro te habla de lo mismo de repente.

La finalidad de saber estar solo es conectar con los demás. Si realmente queremos conectar con las personas lo que hay que estar es en silencio, observar en silencio para conectar con ellas.

Cuando uno se siente solo se siente culpable o hace sentir culpable al otro. Hay personas que se llenan de ruidos y de hacer cosas porque tienen miedo real a estar solas, siempre tienen que hacer algo. Aparecen también los celos, la posesividad “siempre me dejas sola/o, nunca piensas en mí”; están proyectando en el otro la necesidad de no saber estar solos y pretenden que el otro haga cosas para que ellos no sientan que están solos. “Siempre te ocupas de tus cosas…”, “PUES OCÚPATE TÚ DE LAS TUYAS”.

Es importante levantarse por la mañana con un propósito, con una ilusión.

Cuando uno no sabe estar solo siente que los demás le decepcionan y se esfuerza para ser agradable, para ser aceptado socialmente, va a comer, a visitar gente con la que no quiere estar. Algo que el inconsciente no entiende es que tú decidas no ir hacia un lugar y sigas yendo hacia ese lugar, lo que va a pasar es que el aviso va a ser más potente. El síntoma físico es uno de los últimos cartuchos que te envía el inconsciente para decirte: “¡Eh! Que por aquí no quieres ir”.

Hay una polaridad que se da cuando mujeres maltratadas consiguen separarse y rehúyen todo contacto con hombres. “A mí los hombres no me van a hacer más daño”. Aquí es cuando uno no quiere estar con otros, aunque se le acerque alguien no lo van a ver porque no están dispuestas a abrirse a una nueva experiencia en la que no confían en decir que no en el momento justo y preciso, por ello no van a salir de ahí.

El sentir vergüenza al expresar una situación personal aísla socialmente y lo que hay que hacer es indagar el ambiente emocional en el que uno se crió.

Las personas que no saben estar solas no saben escucharse y se sienten solas aunque estén acompañadas. Si te sientes solo es porque no has aprendido a estar contigo, crees que el estar con alguien llenará un vacío. Proyectamos en el otro todas nuestras necesidades.

Soledad saludable:
Los beneficios de estar solo no son de quedarse solo sino de buscar tus espacios de soledad. No se trata de estar solo físicamente sino de estar contigo, saber buscar esos aunque sea 10 minutos de calidad más que de cantidad para ti. Es necesario cuestionarse que queremos hacer en cada momento y saber decir no o sí a las personas de alrededor sin temor a nadie. Solo sabremos comunicarnos bien con los demás si sabemos comunicarnos bien con nosotros mismos; que los demás no sientan la necesidad de hacer algo por nosotros porque nosotros ya estamos bien con nosotros mismos.

-Experimentar sentimientos positivos cuando se está solo, experimentar el placer de estar solo.

-Estar solo sirve para encontrar respuestas, cuestionarse, recontarse. Nos damos cuenta de lo que nos decimos para hacer cosas que no queremos hacer.

-Estar solo te permite observar tus pensamientos, deja divagar la mente. Cuando no sepas que hacer no hagas nada, deja que salgan todas las programaciones de personajes de tu familia (madre, padre, profesores, amigos…) Importante no tomar una decisión si estamos influenciados por las opiniones del clan, nadie tiene el derecho a opinar sobre lo que quieren hacer los demás, a esto se le llamaría aislamiento emocional no rechazo emocional. Es necesario aislarse porque si no voy a recibir las proyecciones de los demás, los miedos, las inseguridades. Nadie puede escuchar su corazón rodeado de ruido. Para tomar decisiones importantes no escuchar a nadie hay que escucharnos a nosotros mismos, a nuestro corazón; cuando más perdido estás cuando tu mente se queda quieta porque no sabe que decir sabrás lo que tienes que hacer. En la quietud mental hallarás todas las respuestas. Es importante llevar a la mente a un estado de divagación de aburrimiento. En la soledad dejamos ese espacio en blanco donde podemos escuchar lo que sentimos y necesitamos. Esto es algo que incomoda mucho porque observas lo que sientes sin juicio, sin engaño, eres auténtico porque la única persona a la que debes respeto es a ti. Esto incomoda pero es tremendamente liberador. En la soledad sabrás qué hacer porque la única aprobación que necesitas es la tuya.

-La soledad es el sendero necesario para despertar. Mejorará la relación contigo mismo lo que permite la auténtica empatía y asertividad con los demás. Sabrás decir sí, no y conectarte con ciertas personas y no conectarte con otras.

-En la soledad te enfrentas a tu postura en vez de defenderla. Al estar auténticamente contigo mismo potencias tu confianza.

-La soledad es básica para la innovación, para la creatividad. En soledad se toman las grandes decisiones porque las cosas se van asentando y colocando en su sitio. 
Los adolescentes que no son capaces de soportar la soledad son incapaces de desarrollar el talento según estudios. Hay autores que hablan de dejar el trabajo en equipo e ir al desierto a tener las propias revelaciones.

-La soledad es necesaria para recuperar tu equilibrio. En el silencio de la soledad encontrarás la paz. Te darás cuenta de cómo proyectas, cómo manipulas, cómo te dejas manipular.

¿Qué hacer si te sientes solo?
-Pregúntate que no estás escuchando de ti mismo.
-Pregúntate qué parte de ti estás intentando ignorar.
-Pregúntate a qué tienes miedo a enfrentarte.
-Pregúntate qué pasaría si…

Rita Otero.
(Basado en la charla: Aprender de la soledad de Enric Corberá).