miércoles, 26 de julio de 2017

La toma de decisión para “El Cambio”


Decidirse es dejar de vivir desconectado de la realidad para abrirse a posibilidades de aprender cosas interesantes .

No somos ni lo que tenemos, ni lo que hacemos, ni lo que piensan los demás, si fuéramos lo que piensan los demás estaríamos cambiando continuamente. 

Tampoco vivimos separados de todas las cosas que nos gustarían y que siento que me faltan en la vida; justo ahí cuando percibes esto es cuando comienzas a estar en sintonía con todo lo que echas en falta en la vida y te gustaría tener. El problema es que no sabemos cómo pasar a la fase del sentido de la vida, se trata de llegar a un lugar llamado nuestra naturaleza y confiar en ella, dejarse llevar en vez de tratar de controlarlo todo.

Cuando uno llega a ocuparse del sentido de su vida a partir de lo que siente la pregunta es si vives frustrado, enfadado, estresado, ansioso, con sentimiento de miedo o tu vida tiene algún sentido, sigues un propósito, te sientes bien contigo mismo. Todas estas tres últimas afirmaciones te llevan a sentir felicidad. Empezarás a decir: “Esta es mi función”.

A pesar de sentir miedo cuando uno toma la decisión de seguir su función, aparece un sentimiento de libertad muy profundo. Se desarrolla la no interferencia, dejar al propio ritmo y dedicarse a otras disciplinas como el arte, la música, la pintura...

Este momento de cambio se caracteriza por:

1) Ser muy intenso.
2) Ser una sorpresa.
3) Ser benevolente, siempre sienta bien.
4) Ser perdurable.

A menudo creemos que tenemos que hacerlo todo y lo más importante es que no te mueras con la música dentro de ti. Cada uno tiene una vocación en su interior, cuando confías en ti confías en tu sabiduría que está ahí para decirte que quieres ser.

Existe un estudio sobre la diferencia en los valores entre hombres y mujeres antes y después del cambio hacia el sentido de sus vidas. En los hombres antes del cambio los valores más importantes eran: La riqueza, ir a la aventura, el éxito, la idea de placer diversión y ser respetado. Esto fue escrito por los hombres sujetos de estudio como prioridades en sus vidas.

La segunda parte se escribió tras varios años después, casi una vida. El valor número uno tras el cambio fue la espiritualidad, el segundo la paz personal, el tercero la familia; la familia estaba en las prioridades de la primera lista pero mucho más abajo de puesto. El cuarto valor fue la voluntad de cumplir un objetivo y el quinto la honradez, no tanto no robar sino ser honrado con los propios sentimientos, la autenticidad.

En las mujeres es más sorprendente; el valor número uno antes del cambio era la familia, el segundo valor  la independencia el sentimiento de ser independiente, el tercero su carrera, el cuarto era encajar ser como el resto, y el último ser atractiva.

Después de un cambio en las mujeres su primer valor era su crecimiento personal su desarrollo como ser humano y como persona. El segundo valor era un sentimiento de autoestima, lo que valen, cómo se sienten con ellas mismas, si son seres humanos valiosos. El tercero la espiritualidad, el cuarto la felicidad y el quinto el perdón.

En la vida se atrae realmente lo que se es, cuando piensas en cambiar de carrera significa que estás cediendo, lo importante nunca se fuerza. A veces lo único que tienes que hacer es estar ahí, prestar tu atención y tu música sale sola. Vivimos en un mundo en que todo es posible. Al hacer un cambio de valores se pasa a un estado de humildad. Pasas a pensar en cómo conseguir cosas a cómo puedes ofrecerlas. No es que dejes de ser ambicioso, es que combinas la ambición con el sentido de aprender a ser un observador y dar un paso atrás, ya no eres la persona que hace que sucedan las cosas sino la que permite que aparezcan. Uno puede ser madre o padre, esposo o esposa, hijo o hija pero también es algo más.

Hay cuatro virtudes que se desarrollan con el cambio de valores:

1) Respeto.
2) Sinceridad, franqueza
3) Dulzura, bondad en nuestra vida.
4) Apoyo o servicio a los otros.

Hay una cita de un poeta que dice que después de todo este tiempo el Sol nunca le ha dicho a la Tierra: “Estás en deuda conmigo”. Un amor así puede iluminar todo el mundo.

Nadie necesita buscar un objetivo ya que lo encontrarás ayudando, sólo si puedes concentrarte en un sólo día en cómo mejorar la vida de alguien estarás más cerca de tu propio objetivo de vida; tocar la vida de alguien es más valioso que cualquier cantidad de dinero.

Creer que necesitas lo que no tienes es la mejor definición de locura, pensar que no te puedes realizar hasta que consigas todas esas cosas es una ilusión. No importa a lo que te dedicas lo importante es que te concentres en ayudar a los otros, en dar servicio, en cómo puedes ayudar, cómo puedes ser amable; si piensas así vives en pleno sentido de la vida.

Hay algo dentro de nosotros en un lugar muy profundo que quiere sentirse realizado, que quiere saber que su vida ha marcado una diferencia, que ha dejado este planeta donde ha vivido mejor que cuando llegó, que ha conmovido profundamente la vida de alguien con su existencia; todos queremos eso y sólo estamos a un pensamiento de cambiar nuestras vidas.